Control de calidad
Revisar una traducción antes de publicarla
Comprueba integridad, detalles importantes y presentación con una lista repetible.
Una traducción fluida puede contener una frase omitida o una cifra incorrecta. Haz dos lecturas: primero compara con el original y después lee el documento de forma independiente. Cada fase permite detectar problemas distintos.
Compara el contenido
Revisa títulos, párrafos, tablas, notas y pies de imagen. Asegúrate de que nada falte ni se duplique. Comprueba individualmente nombres, fechas, unidades, importes y referencias. Si una frase cambia una condición o instrucción, pide aclaraciones en lugar de corregir sin fundamento.
Lee pensando en el público
Busca referencias ambiguas, abreviaturas sin explicar y términos contrarios al glosario. Lee las instrucciones en su orden previsto. Un compañero que conozca el tema puede detectar expresiones naturales con un significado incorrecto. Separa preferencias estilísticas de errores de contenido.
Examina el formato final
Comprueba saltos de línea, tablas, enlaces y texto que no cabe. Cuando proceda, revisa botones y títulos en una pantalla pequeña. Reúne los comentarios con el pasaje original y una explicación concreta. Después de corregir, vuelve a comprobar los fragmentos modificados antes de publicar.